
Mi hija Es fan de «La vaca lola». Me gustaría decir que no se muy bien como sucedió pero no es cierto. Podrán imaginarse la culpa y frustración que siente un padre músico, que hizo alrededor de 100 canciones infantiles para más de 10 programas de Pakapaka y que además escribe un blog sobre música y paternidad. Tratando de sobreponerme a esta sensación , quizás mi primer derrota, descubrí como sucedió.
Sucede que más de una vez hicimos la búsqueda obligada en youtube. Maria Elena Walsh. Si lo hacen (cosa que no les recomiendo ) van a encontrar las versiones de Leader Music. La gente de Leader ya sea había percatado mucho antes de la existencia de youtube de que el catálogo de Maria Elena Walsh era algo que valía la pena reversionar porque seguiría vendiendo a lo largo de los años. Así que cerca de los 90 produjeron un disco de versiones en la voz de Catie Vieira. Años después, cuando uno de los directivos de Leader vio que la gente escuchaba esas canciones en youtube aún sin videos! tuvo una visión reveladora que tendría como resultado unos videos bastantes fuleros y un negocio millonario. Si quieren saber más de esa historia les dejo el link abajo. La cosa es que aún cuando uno busque versiones originales de Maria Elena Walsh el algoritmo de youtube toma las riendas y tarde o temprano se termina en la granja de Zenón (Leader Músic).
Ahora bien más allá del rechazo, y como no soy crítico de arte, ni de música, ni de nada. Voy a intentar simplemente compartir algunos interrogantes y algunas reflexiones al respecto.
¿Existe la música mala?
¿Es malo que mi hija escuche la granja de Zenón?
¿Son mis canciones mejores?

Entiendo que mi rechazo es el resultado de mi propio gusto, y este está condicionado culturalmente. Por lo tanto que para mi sea malo no necesariamente significa que a priori sea malo para ella. Más allá de la obviedad de que la realización de los videos es chota , no encuentro otra palabra más respetuosa, podría decir que musicalmente es cuestionable la simpleza, lo barreta de las letras y de la producción; mucho midi poco instrumento real. Pero aunque las hicimos con mucho amor lo mismo podría decirse de algunas de las cosas que hicimos para pakapaka , algunas son simples y muchas se hicieron con producciones limitadas. ¿Mejor o peor? no sé.
Cuando el impacto comercial es el único objetivo el resultado se vuelve perverso.
Lo que sí sé es que la mayoría de las canciones infantiles que hice fueron encargos pero no por eso tuvieron una motivación comercial. Más bien todo lo contrario. Mi hija prefiere la granja de Zenón. Por suerte no siempre, pero más de lo que me gustaría. Y me doy cuenta de que eso es lo más me molesta de la granja de Zenón y todo el reino infantil. Que se trata de un negocio antes que de cualquier otra cosa. Un negocio, efectivo, eficiente. Que funciona, reconozco que me produce un poco de envidia. Si quisiera hacer una canción así de exitosa no sabría como hacerlo. Pero me doy cuenta de que no es eso lo que busco y menos con la música infantil. Todos necesitamos tener cierto éxito para existir. O mejor dicho cierto reconocimiento. ¿De qué sirve un gran canción o un gran artista que nadie conoce? Pero cuando el impacto comercial es el único objetivo el resultado se vuelve perverso , y más en la música infantil. La canciones vacías de recursos poéticos, construidas con una simpleza extrema en búsqueda de una evidente sencillez, que las ponga al alcance de todos, se vuelven jingles. Y si de algo estoy seguro después de tantos años de trabajar también para publicidad es que la publicidad infantil debería estar prohibida.
Por otro lado, ver a la Pipi realmente disfrutar estas canciones y pedirlas a los gritos me hace tratar de ir mas allá de mis propias preferencias. Tratar de encontrar algo bueno ahí. Y debo decir que esas canciones fueron importantes en el desarrollo de su lenguaje. Supongo que si no hubieran sido esas otras habrían llenado ese espacio, pero lo real es que ella aprendió a hablar con » La vaca Lola» y «El Gallo Bartolito» y no solo a hablar sino también a contar, cantar, jugar y bailar.
El problema no es que coman papa fritas sino que solo coman papas fritas
Narda Lepes
Mi conclusión después de pensarlo bastante es que lo malo es youtube. O mejor dicho lo malo es la falta de variedad , lo que en algún punto es lo mismo que decir que lo malo es youtube, ya que como muchos medios digitales tiende a crear burbujas donde predominan cierto mensajes y muchas cosas se pierden.
Parafraseando a Narda Lepes , el problema no es que coman papás fritas sino que solo coman papas fritas. No creo que la granja de Zenón sea algo malo de lo que la tengo que preservar (además no creo que sea posible). Lo importante es que en los años de aprendizaje su relación con la música no esté únicamente en manos de youtube (del algoritmo youtube) porque ahí si vamos a tener el problema de estar alimentando sus gustos musicales con una dieta muy limitada.
Creo que uno de los objetivo de este blog es obligarme a encontrar momentos musicales para compartir con ella. Momentos donde podamos escuchar lo que a ella ya le gusta y lo que me gusta a mí. Romper la rutina complicada de la vida moderna para detenerme a pensar que estaría bueno que escuchemos juntos en vez de solo poner música para entretenerla. Descubrir cosas nuevas que puedan gustarnos a los dos. Cultivar el placer por escuchar música. Lo comparto acá porque tengo la sensación que es un camino valioso y que quizás a alguien le pueda ser útil. Y además porque siempre me gustó tanto como la música compartir con amigos recomendaciones musicales.
Si van a buscar canciones de Maria Elena Walsh con lindos videos que sean los de Petit Habitants que dan para una nota aparte.
Que lindo canta esta chica!
¿Se quedaron con ganas de saber más sobre el botón de diamante?
